"LET THERE BE LIGHT" Ministries
LA CUESTIÓN DEL DIEZMO
Primera Edición, 1990
Marca Registrada © 1990 retenida por
"Let There Be Light" Ministries (rs)
PO BOX 328
Rogue River, OR 97537
U.S.A.
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FOLLETOS
P.O. Box 1683
Cedar Ridge, CA 95924 U.S.A
“Dios da al hombre los nueve décimos, mientras reclama un décimo para fines sagrados, así como dio al hombre seis días para su trabajo y se reservó y puso aparte el séptimo día para sí. Porque, como el sábado, el diezmo de las entradas es sagrado. Dios se lo ha reservado. Él llevará a cabo su obra en la tierra con las entradas procedentes de los recursos que confió al hombre.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 374-75.
“Algunos ricos se sienten inclinados a murmurar porque la obra de Dios se extiende y se necesita dinero. Dicen que no acaban nunca los pedidos de recursos, y los motivos por solicitar ayuda se presentan uno tras otro. A los tales queremos decir que esperamos que la causa de Dios se extienda de tal manera que haya mayores ocasiones y pedidos más frecuentes y urgentes de que la tesorería supla lo necesario para proseguir la obra.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 368.
“El descuido de confesar a Cristo en su libro de cuentas le quita a usted el gran privilegio de tener su nombre registrado en el libro de la vida del Cordero.” - Manuscrito 13, 1896 (MR # 969, pág. 3).
“El ay que caerá sobre el ministro si no predica el Evangelio, caerá tan seguramente sobre el negociante, si él, con sus diferentes talentos, no coopera con Cristo en lograr los mismos resultados. Cuando se le presente esto a cada individuo, algunos dirán: ‘Dura es esta palabra’(Juan 6:60); sin embargo es veraz...” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 549.
“Dios ha designado que el ejercicio de la benevolencia debe ser totalmente voluntario, sin que tenga que recurrirse a súplicas elocuentes para excitar las simpatías. ‘Dios ama al dador alegre.’ Él no se complace de tener su tesorería llena con suministros forzados. Los corazones fieles de su pueblo que se regocijan en la verdad salvadora para este tiempo, y que mediante su amor y gratitud a él por esta luz preciosa, estarán ardientes y ansiosos por ayudar con sus recursos para que la verdad sea llevada a otros. La mejor manera en la que damos expresión a nuestro amor por nuestro Redentor es dando ofrendas para traer almas al conocimiento de la verdad. El plan de redención fue completamente voluntario de parte de nuestro Redentor, y es el propósito de Cristo que toda nuestra benevolencia consista de ofrendas voluntarias.” - Testimonies, vol. 3, pág. 413.
“Vi que este sistema del diezmo desarrollará carácter, y manifestará la verdadera condición del corazón.” - Testimonies, vol. 1, pág. 237.
“El sistema especial del diezmo se fundaba en un principio que es tan duradero como la ley de Dios. Este sistema del diezmo era una bendición para los judíos; de lo contrario, Dios no se lo hubiera dado. Así también será una bendición para los que lo practiquen hasta el fin del tiempo.” Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 385.
LA CUESTIÓN DEL DIEZMO
Este pequeño folleto tratará sobre el asunto del diezmo sagrado de Dios, no tanto de la necesidad de diezmar, sino desde un punto de vista más práctico. Existe mucha confusión respecto a las instrucciones de Dios. Como resultado muchos, ignorantemente, han estado robando a Dios de su dinero sagrado. Debido a esto, se han perdido muchas bendiciones múltiples, tanto personalmente como en la salvación de otras almas, y Satanás está contento logrando que esto continúe de esta manera.
“Dios dice que debería haber alimento en su casa, y si el dinero en la tesorería es usado indebidamente, si se considera correcto que las personas usen el diezmo en la forma como les plazca, el Señor no puede bendecir. No puede sostener a los que piensan que pueden hacer lo que quieran con lo que pertenece a El.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2, 1 de dic. de 1896; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 111).
Todos queremos ver que la obra de Dios avance rápida y eficazmente sin la falta de recursos. Cuando vemos a otros empleando mal el diezmo de Dios, ya sea ignorantemente o por otra razón, entonces es nuestro deber mostrarles exactamente lo que Dios ha especificado respecto a su dinero sagrado, ya sea que oigan o no. Sobre todo, éste es el deber de los ministros a quienes Dios ha escogido para hacer su obra. Si ellos descuidan este deber, están en peligro, y se harán partícipes de este pecado de robo debido a su silencio.
“Si los pastores demuestran que no están capacitados para ese cargo, si dejan de destacar ante la iglesia la importancia de devolver a Dios lo que le pertenece...y de que el diezmo sea llevado a la tesorería, están en peligro. Están descuidando un asunto que implica una bendición o una maldición para la iglesia. Deberían ser relevados de su responsabilidad, y habría que poner a prueba a otros hombres.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2, 1 de dic. de 1896; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 111).
“Algunos dejan de educar a la gente en lo que se refiere al cumplimiento de su deber...pero no declaran toda la verdad. La gente disfruta de su predicación; pero hay falta de espiritualidad porque no se satisfacen los derechos de Dios. Su pueblo no lo le da los diezmos y las ofrendas que le pertenecen. Este robo perpetrado contra Dios, practicado tanto por ricos como por pobres, ha llevado oscuridad a las iglesias; y los pastores que trabajan con la gente y no les presentan la sencilla voluntad revelada de Dios, son puestos bajo condenación con la gente, porque han descuidado su deber.” - Review and Herald, vol. 1, pág. 411 col. 3, 8 de abril de 1884; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 92).
Con esto en mente, veamos las directrices que Dios ha establecido con relación a su diezmo sagrado que muchos no están siguiendo hoy, y así roban a Dios.
-¿A QUIÉN DEBE DARSE EL DIEZMO?-
En la antigüedad éste se le dio a Melquisedec para su uso y sostén de su ministerio para Dios.
“De los primeros tiempos el Señor exigió el diezmo como cosa suya; y este requerimiento fue reconocido y cumplido. Abraham pagó diezmos a Melquisedec, sumo sacerdote del Altísimo.” - Patriarcas y Profetas, pág. 564.
En el tiempo del antiguo Israel, “El diezmo debía consagrarse exclusivamente al uso de los levitas...” (Patriarcas y Profetas, pág. 565), quienes eran los sacerdotes o ministros de Dios. Ellos lo usaron para su sostén y también para su ministerio en la obra de Dios.
En el tiempo de los apóstoles, Pablo declaró cómo debía usarse el diezmo de Dios:
“Contra los que me acusan, esta es mi defensa . . ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño, y no toma de la leche del rebaño? ¿Digo yo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley?. . . Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?. . . ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?. . . Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” - 1 Corintios 9:3, 7-8, 11, 13, 14.
“A este plan para el sostén del ministerio se refirió Pablo cuando dijo: “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” Y más tarde, al escribir a Timoteo, el apóstol dijo: “Digno es el obrero de su salario” (1 Tim. 5:18).” - Hechos de los Apóstoles, pág. 277.
¿Cómo debería usarse el diezmo de Dios en la actualidad?
“El diezmo es puesto aparte para un uso especial...Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están dando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2,1 de dic. de 1896; (El Ministerio de la Bondad, pág. 291).
“Los ministros de Dios son sus pastores, designados por El para que alimenten a su rebaño. El diezmo es su provisión para su mantenimiento, y El ha designado que éste se mantenga sagrado para este propósito.” - Pamphlets, vol. 1, pág. 40.
“Pero se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado: el sostén de los ministros.” - Testimonies, vol. 9, pág. 248; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 107).
¿Deberían ser los ministros del evangelio los únicos en ser sostenidos por el diezmo, o existen otras áreas que Dios ha especificado para las que podría usarse su reserva sagrada?
MINISTROS MÉDICOS MISIONEROS
“Un ministro del Evangelio tendrá dos veces más éxito en su obra si sabe cómo tratar las enfermedades. Se me ha dado luz contínuamente en aumento sobre este asunto. Algunos que no ven la ventaja de educar a la juventud para ser médicos tanto de mente como del cuerpo, dicen que el diezmo no debe usarse para sostener a los médicos misioneros que consagran su tiempo para tratar los enfermos. En respuesta a declaraciones como éstas, se ma ha instruido para que diga que la mente no debe volverse tan estrecha que no pueda ver la verdad de la situación. El ministro del Evangelio que sea al mismo tiempo un misionero médico, y que pueda curar los males físicos, será un obrero tanto más eficiente que el que no lo pueda hacer. Su obra como ministro del evangelio es mucho más completa...
“Las puertas que se han cerrado a quien meramente predica el evangelio, se abrirán al médico misionero inteligente. Dios alcanza los corazones a través del alivio del sufrimiento físico...
“Nada abrirá las puertas a la verdad como la obra evangelística médico misionera. Esto hallará acceso a los corazones y las mentes, y será un medio para que muchos se conviertan a la verdad...Al evangelista que esté preparado para atender a un cuerpo enfermo le es dada la más grande oportunidad de ministrar al alma enferma de pecado...
“Dios obra hoy para alcanzar los corazones de la misma manera que obró cuando Cristo estuvo en esta tierra. Si leemos la palabra de Dios, encontramos que Cristo incorporó la obra médico misionera en su ministerio. ¿No podemos entender la comisión que él dio a sus discípulos y a nosotros?” - Manuscrito 58, 7 de julio de 1901; (Manuscript Release (MR) #1116, págs. 1-3, citado parcialmente en El Evangelismo, pág. 378).
MINISTROS COMO MAESTROS ESCOLARES
“El mejor talento ministerial debe traerse a (nuestras) escuelas, y el salario de estos maestros debe pagarse del diezmo.” - Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898; (MR, vol. 1, pág. 189).
“Debe designarse a los predicadores más talentosos para que enseñen la Biblia en nuestras escuelas. Los elegidos para este trabajo tienen que ser estudiantes cabales de la Biblia, que posean una profunda experiencia cristiana, y su salario debe pagarse del diezmo.” - Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 415.
“Ha sido dada clara luz en cuanto a que aquellos que ministran en nuestras escuelas enseñando la palabra de Dios, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, deben ser sostenidos con el diezmo. Hace mucho que fue dada instrucción, y recientemente ha sido repetida vez tras vez.” - Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 473,474.
MINISTROS COMO MISIONEROS
“Me fue dada instrucción de que hay una retención del diezmo, que debería traerse fielmente a la tesorería del Señor para el sostenimiento de los ministros y de los misioneros, que están abriendo las Escrituras ante la gente y trabajando de casa en casa.” - Testimonies, vol. 9, pág. 52.
ESPOSAS DE MINISTROS Y OTRAS MUJERES QUE MINISTRAN
“El ministro recibe paga por su trabajo, y así debe ser. Y si el Señor da a la esposa, así como al esposo la carga de trabajar, y ella dedica su tiempo y fuerza a visitar las familias y abrirles las Escrituras, aunque las manos de la ordenación no le hayan sido impuestas, ella está haciendo una obra que pertenece al ministerio... El método de pagar a los obreros varones, y de no pagar a sus esposas, no es un plan conforme al mandato del Señor. La injusticia se hace así. Se comete un error. El Señor no favorece este plan.” - Manuscrito 43a, 22 de marzo de 1898 (MR #267, págs. 1-2); parcialmente en Obreros Evangélicos, págs. 467,468, y en El Evangelismo, p. 359.
“Hay esposas de ministros...que han sido obreras consagradas, serias y de todo corazón, que han dado lecturas de la Biblia y orado con las familias, que han ayudado junto a sus esfuerzos personales con el mismo éxito que sus esposos. Estas mujeres dan todo su tiempo, y se ha dicho que no reciben nada por sus labores debido a que sus esposos reciben sus salarios. Les digo a ellas que continuen hacia adelante y que todas esas decisiones se invertirán. La Palabra dice: ‘El obrero es digno de su salario.’ Cuando se toma cualquier decisión como ésta, yo quiero protestar en el nombre del Señor. Yo sentiría que es mi deber crear un fondo con el dinero de mi diezmo para pagar a estas mujeres que están realizando el mismo trabajo esencial que hacen los ministros, y reservaré este diezmo para la obra en la misma línea que la de los ministros, para la búsqueda de almas...Todas estas cosas deben ajustarse y ponerse en orden, y hacerse justicia para todos.” - Carta 137, 21 de abril de 1898 (Spalding-Magan (SpM) Collection, pág. 117).
“Algunos se han sentido disgustados porque el hermano y la hermana --- han estdo cobrando sueldos de la conferencia. Pero esto está en armonía con la instrucción que se me ha dado a menudo, que las mujeres que trabajan con sus esposos en obra del evangelio deben recibir el pago por sus servicios.” - Carta 48, 1 de feb. de 1907 (MR, vol. 1, pág. 263).
“Se necesitan tanto a las mujeres como a los hombres en la obra que debe hacerse. Estas mujeres que se entregan a sí mismas al servicio del Señor, que trabajan en la obra de casa en casa para la salvación de los demás, que les impone una carga igual o mayor que estar delante de una congregación, deben recibir el pago por su labor. Si un hombre es digno de su salario, también lo es una mujer...
“El diezmo debe ir para los que trabajan en la palabra y doctrina, sean éstos hombres o mujeres.” - Manuscrito 149, 24 de oct. de 1899 (MR, vol. 1, pág. 263; también citado parcialmente en El Evangelismo, p. 359).
SI ES NECESARIO, A LAS VIUDAS DE LOS MINISTROS
“Nunca deben olvidarse las viudas de estos ministros, aunque de ser necesario debe pagárseles del diezmo.” - Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 3).
LAS INSTITUCIONES DE DIOS:
(IGLESIAS, ESCUELAS, CASAS PUBLICADORAS, MISIONES)
“Las instituciones que son instrumentos de Dios para llevar a cabo su obra en la tierra deben ser sostenidas. Deben erigirse iglesias, establecerse escuelas y proporcionarse a las casas editoras las cosas necesarias para hacer una gran obra en la publicación de la verdad que ha de ser proclamada a todas partes del mundo. Estas instituciones son ordenadas por Dios y deben ser sostenidas por los diezmos y ofrendas generosas.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 544.
“En algunas de las conferencias más grandes el diezmo puede ser más que suficiente para sostener a los obreros que están ahora en el campo. Pero esto no sanciona su uso para cualquier otro propósito...Hay misiones que deben sostenerse en los campos donde no hay ninguna iglesia y ni diezmo, y también donde hay nuevos creyentes y el diezmo está limitado. Si ustedes poseen los recursos que no necesitan luego de ajustar cuentas con sus ministros de una manera liberal, envíen el dinero del Señor a estos lugares desprovistos. Se ha dado luz especial sobre este asunto.” - Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898 (MR, vol. 1, págs. 183-84).
“Permítase que el dinero del Señor sea donado para sostener a los ministros en los países extranjeros, donde están trabajando para levantar el estandarte en los nuevos campos. Éste es el dinero de Dios, y él ha destinado que se usará para el sosteniendo del ministerio, a fin de educar a las personas a que se preparen para encontrarse con su Dios...
“Si ustedes poseen mucho más de los recursos que necesitan para ajustar [con] sus ministros en una manera cristiana liberal y justa, hay otros lugares donde pueden ayudar, donde hay sólo unas pocas personas pobres, y el diezmo está limitado. Envíenles el dinero del Señor. Se me he mostrado repetidamente que esta es la manera de obrar.” - Carta 81, 27 de mayo de 1897 (MR. vol. 1, pág. 190).
Como hemos podido ver claramente, el diezmo sagrado de Dios debe usarse principalmente para el sostenimiento de sus ministros, sean hombres o mujeres. Debido a que sólo los ministros del evangelio en sus varias líneas de labor (médico misioneros, maestros escolares, y etc.), y también las instituciones de Dios (casas publicadoras, escuelas y misiones) - o en otras palabras, aquellas agencias que están activas llevando las preciosas verdades presentes de Dios a otros - son los únicos que deberían sostenerse con el sagrado diezmo de Dios, entonces se hace fácil discernir todas las otras áreas que no deben sostenerse con el diezmo de Dios.
¿DEBEN PAGARSE LAS IGLESIAS O LAS CASAS DE REUNIÓN, Y SUS NECESIDADES CON EL DIEZMO?
“Me han llegado cartas...preguntándome acerca de la disposición del diezmo. Los escritores supusieron que estaban autorizados para usar el dinero del diezmo para pagar los gastos de la iglesia, ya que estos gastos eran bastante altos. De acuerdo a lo que se me ha mostrado, el diezmo no debe retirarse de la tesorería...los medios de la tesorería que son para el sostenimiento de los ministros en los diferentes campos no deben usarse para cualquier otro propósito....
“El ministro que trabaja debe ser sostenido. Pero a pesar de esto, aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros. Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos - para satisfacer las necesidades de las casas de reunión...Dios no ha sido glorificado con este tipo de trabajo. Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” - Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (Special Testimonies (ST), Series A #10, págs. 16, 18-19).
“Hay casos excepcionales donde la pobreza es tan extrema que para poder asegurar el lugar más humilde de culto, podría ser necesario apropiarse de los diezmos. Pero este lugar no es Battle Creek u Oakland. Que todos aquellos que se congregan para rendir culto a Dios consideren la abnegación y desprendimiento de Jesucristo. Que aquellos hermanos que profesan ser hijos de Dios estudien cómo pueden negarse a sí mismos, cómo pueden apartarse de algunos de sus ídolos, y economizar cuidadosamente en cada línea.” - Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).
¿DEBEN PAGARSE LOS GASTOS DE LA IGLESIA CON EL DIEZMO?
“Debe suplirse los recursos necesarios a quienes están a cargo de los edificios de nuestra iglesia, para que mantengan estos edificios en buen estado. Pero este dinero no debe provenir del diezmo...
“Su pueblo en este tiempo debe recordar que la casa de culto es la propiedad del Señor, y que debe cuidarse escrupulosamente. Pero los fondos para esta labor no deben provenir del diezmo.” - Manuscrito 82, 1904 (parcialmente citado en Testimonies, vol. 9, pág. 248).
“Que no se les permita a quienes se han confiado responsabilidades a que tengan acceso a la tesorería que Dios ha designado para sostener a los ministros en el campo, para que sustraigan y suplan los gastos que incurrieron para mantener el orden y la comodidad en la casa de Dios. Se han tomado miles y miles de dólares de los diezmos, y se han usado para estos propósitos. No es así como debiera ser...En cada lugar donde hay una iglesia debería instituirse un fondo separado en el que cada miembro de iglesia pueda contribuir según sus capacidades, con el propósito de pagar los gastos.” - Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).
“Se me mostró que es un error emplear el diezmo para satisfacer los gastos ocasionales de la iglesia. En esto ha habido un alejamiento de los métodos correctos...Pero estáis robando a Dios cada vez que ponéis vuestras manos en la tesorería y extraéis fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia.” - Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 108 (agosto de 1896).
¿ES NECESARIO PAGAR LAS COMODIDADES DE LA IGLESIA CON EL DIEZMO?
“Aquellos que han usado el dinero del diezmo para suplir las necesidades comunes de la casa de Dios, han tomado el dinero que debería usarse para sostener a los ministros que hacen su obra de preparar el camino para la segunda aparición de Cristo. Así tan ciertamente como usted hace esta obra, hace un mal uso de los recursos que Dios le ha dicho que retenga en su tesorería, para que ésta pueda estar llena y ser usada en su servicio. Esta obra es algo de lo que todos los que han tomado parte deben avergonzarse. Ellos han usado su influencia para retirar de la tesorería de Dios un fondo que está consagrado para un propósito sagrado. La bendición del Señor será retirada de aquellos que hacen esto.” - Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 21).
“ ...es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que debiéramos...(para usar el diezmo) en los asuntos temporales, como proveer las comodidades de la iglesia que son necesarias, se metan las manos en la porción consagrada del Señor que sólo debe usarse para sostener a los ministros...” - Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR, #1045, pág. 2).
¿DEBERÍA SOSTENRSE CON EL DIEZMO A LOS MINISTROS INFIELES (O POR ESTE MOTIVO, A LAS IGLESIAS)?
“Pesan terribles ayes sobre los que predican la verdad, pero no son santificados por ella, y también sobre aquellos que consienten en recibir y sostener a los no santificados para que ministren en palabra y doctrina.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 90.
“Sería un mala política sostener con la tesorería de Dios a aquellos que realmente estropean y dañan su obra, y quienes están constantemente bajando la norma de cristiandad.” - Testimonies, vol. 3, pág. 553.
“A medida que la verdad vaya progresando, pesarán sobre los hombres las exigencias de Dios respecto a dar de lo que les ha confiado con este mismo fin.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 549.
¿PUEDE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE SON DESCUIDADOS CON LA REFORMA PRO SALUD?
“...Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión. Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como mensajeros de Señor.” - Testimonies, vol. 6, pág. 378; Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 545; (vea también Testimonies, vol. 9, págs. 159-60).
¿DEBERÍA SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE PREDICAN SOLAMENTE?
“...Hay peligro de que algunos, de experiencia limitada, sean echados a perder por la adulación y por el imprudente aliento a esperar pleno sostén, independiente de todo serio esfuerzo de su parte. Los medios dedicados a la extensión de la obra de Dios no deberían ser consumidos por hombres que desean predicar solamente para recibir sostén, y satisfacerse así la egoísta ambición de una vida fácil.” - Obreros Evangélicos, pág. 250.
¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS OBREROS A TIEMPO PARCIAL?
“Hay obreros cabales en la causa de Dios que tienen una experiencia en la obra, y que consagran su tiempo y sus fuerzas al servicio de Dios. Éstos deben sostenerse liberalmente. Pero aquellos que están empezando a visitar ocasionalmente las iglesias - sobre todo aquellos que no tienen ninguna familia para proveerles y los que tienen una competencia entre ellos - no deben cobrar de la tesorería del Señor.” - Testimonies, vol. 2, 649.
¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE ESTÁN ENVUELTOS EN LA POLÍTICA?
“Los que enseñan en la iglesia o en la escuela y se distinguen por su celo en la política, deben ser destituídos sin demora de su trabajo y responsabilidades; porque el Señor no cooperará con ellos. No debe emplearse el diezmo para pagar a nadie para perorar sobre cuestiones políticas. Cada maestro, predicador o dirigente de nuestras líneas que se sienta con un deseo de ventilar sus opiniones sobre cuestiones políticas, debe ser convertido por una creencia en la verdad, o renunciar a su trabajo. Deberá ejercer una influencia como colaborador de Dios para ganar almas para Cristo, o se le quitarán las credenciales...” - Fundamentals of Christian Education, pág. 477 (16 de junio de 1899); Obreros Evangélicos, p. 408.
¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS SOLICITADORES Y A LOS COLPORTORES?
“Otros razonan que los solicitadores y los colportores deben ser sostenidos por el diezmo. Pero se comete un gran error...” - Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2, vea también Testimonies, vol. 9, págs. 248-49).
¿DEBEN CONSTRUIRSE EDIFICIOS INNECESARIOS CON EL DIEZMO?
“En el pasado uno grupo de hombres había tratado de mantener en sus propias manos el control de todos los medios que venían de las iglesias, y habían usado estos recursos de la manera más desproporcionada, erigiendo edificios grandes y costosos donde eran innecesarios e impropios, dejando lugares necesitados sin ayuda o estímulo. Habían tomado sobre sí mismos la gran responsabilidad de retrasar el trabajo donde la obra debía haber estado avanzada...en algunos lugares se ha invertido hasta cinco veces la cantidad del dinero necesario en los edificios. La misma cantidad de dinero usado para establecer plantas en lugares donde la verdad nunca se ha introducido habría traído muchas almas al conocimiento salvador de Cristo.” - Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, págs. 174-75).
“América, y especialmente Battle Creek (cuarteles generales de la CG), donde ha brillado la mayor luz sobre la gente, se está convirtiendo en el sitio de mayor peligro y oscuridad...La imaginación de las mentes humanas se despertarán intensamente para que el dinero sea absorbido en edificios para la conveniencia, o para gastarlo innecesariamente a través de alguna excusa o invento de Satanás, para que haya menos dinero para sostener a los obreros en el campo, y menos dinero para la apertura de nuevos campos. El dinero se destinará imprudentemente para hacer cosas que son obras muy buenas, pero al hacerlas la obra mayor y más esencial se vuelve estrecha, y no pueden emprenderse del todo muchas cosas para levantar el estandarte de la verdad en nuevos campos con la dignidad apropiada que debe caracterizar la proclamación de advertencia para darse a nuestro mundo. Si en el gran corazón de la obra los latidos del pulso son violentos y erráticos, el peligro de la vida espiritual afectan al cuerpo entero.” - Carta 23c, 20 de julio de 1894.
¿PUEDE COMPRARSE CON EL DIEZMO INVERSIONES EN BIENES RAÍCES, ACCIONES, BONOS, INTERESES Y OTROS ESQUEMAS DE ESPECULACIÓN?
“Muchos de nuestros hermanos en ____ han sido absorbidos por los negocios, comprando y vendiendo bienes raíces, e invirtiendo y vendiendo intereses en minas. Esto había sido una trampa para la iglesia, tanto para laicos como ministros, y estuvo consumiendo de sus corazones el interés y el amor por la verdad. La especulación arrastró a un gran número de nuestros hermanos mientras duró la emoción y se convirtió en un asunto común. Las prácticas y costumbres de los mundanos, la ambición febril, la emoción, absorbción e interés en la especulación se mezclaron y se confundieron con la obra sagrada del ministro. Hombres que llevan las credenciales de la conferencia estuvieron comprometidos en tales empresas. Dios no podrá bendecir ninguna de tales ambiciones mundanas...
“Se están dejando llevar a sí mismos por la corriente que está arrastrando al hombre hacia abajo, y cuando Satanás ve que sus planes marchan tan bien, inventa esquema tras esquema para que el dinero del Señor pueda desviarse por los canales donde la causa de Dios no reciba nada de éste. Satanás dice al especulador que si se compromete en este esquema de tierras, él puede lograr los medios para ayudar en la causa de Dios, y presenta ilusiones que fascinan los sentidos; de esta manera, miles de dólares se quedan fuera de la causa de Dios...
“Aquellos que se comprometen en la especulación no pueden guardar los mandamientos de Dios en sinceridad y en verdad.” - Manuscrito 2, 7 de sept. de 1888 (1888 Materials, págs. 50-51, 60-62).
¿DEBEN PAGARSE LAS DEUDAS PERSONALES CON EL DIEZMO?
“...se me hizo esta pregunta: “Hna. White, ¿cree usted que mi padre debería pagar el diezmo? Ha tenido grandes pérdidas recientemente, y dice que tan pronto como cancele su deuda, pagará el diezmo”. Le pregunté: “¿Cómo considera Ud. las obligaciones hacia Dios, quien nos da la vida y la respiración, y todas las bendiciones de que disfrutamos? ¿Le parece usted que nuestra deuda con Dios debe aumentar continuamente? ¿Quitará usted a Dios la parte que él nunca nos ha dado para que la empleemos con otro propósito que no sea la promoción de su obra, para sostener a sus siervos en el ministerio? Para responder a su pregunta, el profeta Malaquías dice: ‘¿Robará el hombre a Dios?...y dijísteis: ¿En qué hemos robado?’ - como si voluntariamente se quisiera entender mal este tema. Pero a continuación se da la respuesta: ‘En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado’. Después de esta declaración, ¿me atrevería a decirle: Ud. no necesita pagar el diezmo mientras esté endeudado? ¿Debería decirle que debe pagar todo lo que debe a cualquier persona, aunque robe a Dios para hacerlo?”
“Si todos aceptaran lo que dice la Escritura, y abrieran sus corazones para comprender la palabra de Dios, no dirían: “no puedo comprender el asunto del diezmo. No puedo entender que en mis circunstancias tenga que pagar el diezmo”. “¿Robará el hombre a Dios?”. El resultado de hacerlo ha sido claramente expresado, y yo no arriesgaría las consecuencias. Todos los que decididan obedecer a Dios de todo corazón; los que no se apoderen de los fondos reservados de Dios - su propio dinero - para pagar sus deudas; los que devuelvan al Señor la parte que él reclama como suya, recibirán la bendición de Dios que se promete a los que le obedecen.” - Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, págs. 97-98 (Ago, 1896).
“El hombre que ha sido desafortunado y se encuentra endeudado, no debe tomar la porción del Señor para cancelar sus deudas con sus compañeros. Debe considerar que en estas transacciones está siendo probado, y que al reservar la porción del Señor para su propio uso le está robando al Dador.” - Testimonies, vol. 6, pág. 391.
“No debe emplearse en caso de emergencia...” - Testimonies, vol. 9, pág. 247; Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 106.
¿DEBEN PAGARSE LAS MATRÍCULAS ESCOLARES Y LAS AYUDAS ESTUDIANTILES CON EL DIEZMO?
“Uno razona que el diezmo puede aplicarse a fines escolares...Pero se comete un gran error...” - Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2); Obreros Evangélicos, p. 238.
“El Señor considera el diezmo como de su propiedad para ser usado para cierto propósito, y es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que debiéramos, (usar el diezmo) para ayudar educar a los estudiantes ...éste debe usarse solamente para sostener a los ministros...
“Cuando encontráis a un joven o una señorita prometedores, adelantadle o prestadle la suma necesaria con el entendimiento de que es un préstamo y no un regalo. Es mejor que sea así. Entonces cuando éste sea devuelto, puede usarse para educar a otros. Pero ese dinero no debe tomarse del diezmo sino de un fondo separado establecido con ese propósito...
“Ahora con respecto a educar a los estudiantes en nuestras escuelas. Es una buena idea, y tendrá que hacerse; pero Dios prohibe que en lugar de practicar la abnegación y el desprendimiento (de) nuestro ego individual, para hacer esta obra tengamos que substraer de la porción del Señor que está reservada especialmente para sostener a los ministros que trabajan activamente en el campo, y ...para (mantener) trabajando los que ya han sido ordenados para la obra.” - Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR #1045, págs. 2-3); parcialmente en Mensajes Selectos, tomo 2, p. 239.
¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO LA BENEFICENCIA DIGNA DE MÉRITO?
“...aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros. Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos, - para... alguna caridad. Dios no ha sido glorificado con este tipo de obra. Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” - Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 19).
¿DEBE CUIDARSE A LOS DÉBILES Y ENVEJECIDOS CON EL DIEZMO?
“Que cada iglesia sienta su responsabilidad de tener un interés especial por los débiles y ancianos. Puede haber uno o dos en la iglesia que estén al cuidado de ellos. El diezmo no debe destinarse para esta obra. La palabra de Dios ha especificado cómo debe usarse el diezmo.” - Manuscrito 43, 2 de ago. de 1900 (MR #177, pág. 1).
¿DEBE SOSTENERSE A LOS POBRES CON EL DIEZMO?
“Hermanos, no dejen la carga de los pobres sobre la gente e instituciones en Battle Creek, sino que vengan noblemente a trabajar y hacer su deber. Niéguese a sí mismo algunas cosas de sus casas o sus vestidos, y ponga en algún lugar seguro una suma para los pobres necesitados. No permita que sus diezmos y ofrendas de agradecimiento a Dios sean disminuídos, sino que aumenten.” - Testimonies, vol. 4, pág. 511.
“El diezmo es puesto aparte para un uso especial. No debe ser considerado como un fondo de pobres. Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están llevando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2, 1 de dic. de 1896 (El Ministerio de la Bondad, p. 291).
¿DEBE SOSTENERSE A LOS HUÉRFANOS Y A LAS VIUDAS (QUE NO ERAN ESPOSAS DE MINISTROS) CON EL DIEZMO?
“Las viudas y los huérfanos habían de ser sostenidos por contribuciones de la iglesia. Sus necesidades no habían de ser aliviadas por la iglesia, sino mediante donaciones especiales. El diezmo había de ser consagrado al Señor y siempre debía ser usado para el sostén del ministerio.” - Carta 9, 24 de enero de 1899 (MR, vol. 1, pág. 192); El Ministerio de la Bondad, p. 289.
Como hemos podido ver claramente, cualquier uso del diezmo para otra cosa diferente de lo que Dios claramente ha especificado que debe usarse (principalmente para el sostén de sus ministros y de su ministerio), es un robo a Dios y un impedimento para que el evangelio prosiga hacia adelante más plenamente.
Pero algunos razonan lejos de las instrucciones específicas de Dios, declarando que no necesitan dar el diezmo de Dios a sus ministros vivientes o a sus instituciones, porque pueden usar este dinero sagrado para comprar biblias, libros del Espíritu de Profecía, tratados y otros materiales de la verdad presentes para regalarlos o enviarlos por correo; y esta malversación del diezmo de Dios se hace “¡todo en el nombre del Señor”! Aún otros razonan que pueden juntar su dinero del diezmo, y entonces comprar máquinas fotocopiadoras, duplicadoras y grabadoras de cassettes, grabadoras de vídeos, camionetas para viajar o ‘motor homes’, y la lista va y viene - todos justificados por el razonamiento humano que “todos esto será usado en la obra del Señor”. ¡Pero aunque estos artículos anteriores sean buenos y beneficiosos para extender la verdad de Dios, al usar el diezmo sagrado de Dios para comprar ésto, Dios lo considera como un robo! Esto no es sólo robar a Dios, sino también es robarle a sus ministros, y robar la luz y la verdad a los que están en tinieblas y en total oscuridad. ¡Todo esto porque no se usó el diezmo como Dios había dirigido claramente!
“El diezmo que habéis retenido lo reservaba para sostener a mis siervos en su obra de explicar las Escrituras a los que moran en regiones oscuras y no conocen mi ley. Al usar mi fondo de reserva para satisfacer vuestros propios deseos, habéis privado vuestras almas de la luz que yo había provisto para ellas. Habéis tenido oportunidad de manifestarme vuestra lealtad, pero no lo habéis hecho. Me habéis robado; habéis hurtado mi fondo de reserva...” - Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 38.
Si el diezmo fuera dado fielmente donde Dios ha especificado claramente que debería ir, habrían muchos ministros del evangelio esparciendo la verdad presente de Dios por todas partes, y la obra podría concluir rápidamente. Pero éste no es el caso. Como resultado, hay sólo unos pocos ministros haciendo el trabajo de Dios cuando deberían haber centenares. Aquellos que están en la obra de Dios se descorazonan, o son obligados a detener su ministerio dado por Dios debido a la falta de dinero. Por lo tanto, tienen que buscar otro empleo con qué sostener a sus familias para evitar que mueran de hambre. Algunos aún trabajan hasta la tumba para continuar su ministerio dado por Dios y también al mismo tiempo para sostener a su familia.
“El diezmo debe usarse para un sólo propósito: sostener a los ministros que el Señor ha señalado para hacer su obra. Este será usado para sostener a quienes hablen palabras de vida ante la gente, y llevan las cargas de la manada de Dios.
“Pero hay ministros a quienes se les ha robado sus sueldos. No se ha respetado la provisión de Dios para ellos...
“Me ha sido dado un mensaje muy claro y definido para darlo a nuestros hermanos. Se me ordena que les diga que están cometiendo un error al aplicar el diezmo a diversos objetos, que, aunque son buenos en sí, no son el objeto al cual el Señor dijo que debía aplicarse. Los que hacen tal uso del diezmo se apartan del arreglo del Señor.
“Dios juzgará estas cosas. Uno razona que el diezmo puede aplicarse a fines escolares. Otros razonan que los solicitadores y los colportores deben ser sostenidos por el diezmo. Pero se comete un gran error cuando se aparta el diezmo del objeto al que ha de ser dedicado, a saber, el sostén de los ministros...
“El uso del diezmo debe ser visto por nuestro pueblo como un asunto sagrado. Debemos guardarnos estrictamente contra todo lo que sea contrario al mensaje dado ahora...
“Cuando un hombre entra en el ministerio, deberá pagársele con el diezmo lo suficiente como para sostener a su familia. No debe sentirse que es un mendigo.
“Se está haciendo una impresión bastante común de que la sagrada disposición del diezmo ya no existe. Muchos han perdido su sentido de los requisitos de Señor.
“El diezmo es sagrado, reservado por Dios para sí. Ha de ser traído a su tesorería para ser empleado en el sostén de los obreros evangélicos en su obra. Durante mucho tiempo el Señor ha sido robado, porque había quienes no se daban cuenta de que el diezmo es la porción reservada por Dios.
“Muchos ministros que descansan en sus tumbas fueron llevados allí por el dolor, la desilusión y la privación que estuvo sobre ellos porque no recibieron lo suficiente por sus labores...
“Debiera haber abundante provisión en la tesorería del Señor, y la habría si corazones y manos egoístas no hubiesen hecho uso del diezmo para apoyar otras líneas de trabajo.
“Los recursos reservados por Dios no se han de emplear de tal modo azaroso. El diezmo pertenece al Señor, y los que estorban sus planes serán castigados con la pérdida de su tesoro celestial, a menos que se arrepientan. No siga siendo impedida la obra por haber sido distraído el diezmo en varios conductos diferentes de aquel al cual el Señor dijo que debía ir. Ha de hacerse provisión para estos otros ramos de trabajo, los cuales han de ser sostenidos, pero no por el diezmo. Dios no ha cambiado; el diezmo ha de ser usado todavía en el sostén del ministerio...” - Manuscrito 82, 1904 (MR #451, págs. 1-4); parcialmente en Obreros Evangélicos, págs. 238-40.
“El ministro requiere el diezmo. El hace su parte de acuerdo a su habilidad, y debe recibir su paga...Muchos tienen familias en casa que mantener...Es una gran abnegación de parte de estos hombres el separarse de sus familias.” - Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, págs. 17-18).
“Esta mañana les envié una carta escrita para América...que les mostrará cómo considero que el dinero del diezmo está usándose para otros propósitos. Este es el el fondo especial del Señor, y es para un propósito especial. Nunca había entendido este asunto tan cabalmente como lo entiendo ahora. Habiendo recibido preguntas dirigidas a mí para que las contestara, he tenido la instrucción especial del Señor que el diezmo es para un propósito especial, consagrado a Dios para sostener aquellos que ministran en la sagrada obra como los escogidos del Señor para hacer su obra, pero no sólo para predicar sino para ministrar. Deberían entender todo lo que esto abarca. Debe haber alimento en la casa de Dios, una tesorería bien suplida, y que éste no sea desviado para otros propósitos. Hay una labor especial dada para despertar al pueblo de Dios que cree en la verdad para que den fielmente el diezmo al Señor, y los ministros deben ser animados y sostenidos por ese diezmo.
“Sabemos que siempre habrá la tentación para desviar el dinero del diezmo hacia otros canales; pero el Señor ha guardado esto, su propia porción, para usarse sagradamente para el sostén de los ministros del evangelio...Puede haber una gran escazez de recursos si ocurre una separación del plan del Señor.
“El Señor considera el diezmo como de su propiedad para ser usado para cierto propósito, y es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que debiéramos... que se metan las manos en la porción consagrada del Señor que debe usarse sólo para sostener a los ministros en nuevos campos así como en otros lugares. Y esto no debe hacerse en una...manera [mezquina o tacaña]...
“Nos volveremos demasiado estrechos, presumidos y egoístas si no nos guardamos y no velamos contra el enemigo al que debemos enfrentarnos y contra quien debemos contender...Que no hagan planes de escasez y mezquindad al usar la porción consagrada para el sostenimiento del ministerio...
“Ahora, en el nombre de Jesucristo de Nazaret, yo os exhorto a que no se consagren para otros propósitos los medios que deben usarse para el sostenimiento del evangelio.” - Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR #1045, págs. 1-5).
“Los mensajeros escogidos de Dios están empeñados en una labor agresiva, y no deben verse obligados a pelear a sus propias expensas, sin la ayuda de la simpatía y el cordial sostén de su hermanos. Incumbe a los miembros de la iglesia tratar generosamente a los que abandonan su empleo secular para entregarse al ministerio. Cuando se alienta a los ministros de Dios, se promueve mucho su causa. Pero cuando el egoísmo de los hombres los priva de su legítimo sostén, se debilitan sus manos, y a menudo se menoscaba seriamente su utilidad.
“Desagradan a Dios los que aseveran seguirlo y sin embargo permiten que los obreros consagrados padezcan necesidades mientras están ocupados en el ministerio activo. Los egoístas tendrán que rendir cuentas no solamente por el mal uso del dinero de su Señor, sino también por la depresión y la pena que su conducta ocasionó a sus fieles siervos. Los que son llamados a la obra del ministerio, y que ante el deber renuncian a todo para dedicarse al servicio de Dios, deben recibir por sus esfuerzos abnegados un sueldo suficiente como para sostenerse a sí mismos y a sus familias...
“¿No es la obra de diseminar la verdad y guiar las almas a Cristo de más importancia que cualquier negocio común? ¿Y no tienen derecho a una remuneración suficiente los que trabajan con fidelidad en esta obra?...” - Hechos de los Apóstoles, pág. 280.
“ ...es un error que nuestras iglesias destinen el diezmo para otros propósitos diferentes al de sostener el ministerio. El Señor no obrará en su favor si hacéis esto...Cuando este tema sea visto y comprendido en todos sus aspectos, no habrá ninguna pregunta sobre este asunto...
“Cada alma que tiene el honor de ser un mayordomo de Dios debe guardar cuidadosamente el dinero del diezmo. Éste es un recurso sagrado. El Señor no sancionará que prestéis este dinero para cualquier otra obra. Esto creará males que no podéis discernir ahora. Esto es algo en lo que no debe entrometerse ...Mantenga sus manos fuera del fondo de la reserva del Señor. Estos medios harán una gran obra antes que concluya el tiempo de gracia.” Carta 81, 17 de mayo de 1897 (MR, vol. 1, págs. 184-85).
Debido a que el diezmo es la porción sagrada de Dios a usarse principalmente para el sostén de sus ministros en la obra del evangelio, aunque también para otras instituciones de Dios que difunden sus verdades presentes, ¿qué puede usarse para comprar o sostener todos las otras áreas necesarias, tales como: biblias, libros y materiales del Espíritu de Profecía, tratados, o la estampillas para enviar por correo estos artículos, duplicadoras de cassettes, máquinas fotocopiadoras, gastos de las casas de reunión u otras necesidades, el cuidado de los pobres y necesitados, o cualquier otra área que pudiera surgir? ¿Que podría usarse para pagar estas otras áreas necesarias en la obra del Señor? Un segundo diezmo (vea La Educación, p. 45; Patriarcas y Profetas, p. 570; Profetas y Reyes, p. 477), y/u ofrendas (vea Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pp. 87, 313,314), y/o donativos voluntarios (Testimonies, tomo 3, pp. 510-11) según Dios haya bendecido.
Así que el diezmo debe usarse sólo para sostener a los ministros de Dios y su ministerio para él, pero puede usarse las ofrendas para difundir la verdad impresa.
“...Cristo encomendó a los hombres la obra de difundir las buenas nuevas. Pero mientras algunos salen a predicar, invita a otros a que satisfagan sus demandas en cuanto a los diezmos y ofrendas con que sostener el ministerio y difundir la verdad en forma impresa por la tierra.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 552.
Muchos leen mal y tuercen este testimonio para decir que también pueden retener el diezmo para usarlo según su propio juicio y para sus propios propósitos, comprando la verdad impresa y extendiéndola por todas partes. Pero esto no está de acuerdo con el peso de la evidencia que otros testimonios han declarado con respecto al diezmo. El diezmo de Dios está consagrado solamente para el sostén de los ministros y su ministerio para él. ¡Y nadie que quiera ser uno de los mayordomos fieles de Dios tiene el derecho de usar este dinero sagrado según su propio juicio y para sus propios propósitos independientemente de la voluntad de Dios, aún cuando sea en la obra de Señor!
“Un mayordomo se identifica con su Señor. Acepta las responsabilidades del mayordomo y debe obrar en el lugar de su Señor haciendo lo que éste haría si estuviera presente. Los intereses de su Señor se convierten en los suyos. La posición de mayordomo implica dignidad, porque su Señor confía en él. Si obra con egoísmo en algún sentido, y se aprovecha de los beneficios obtenidos al negociar con los bienes de su Señor, ha falseado la confianza depositada en él...
“Dios ha dado instrucciones especiales concernientes al empleo del diezmo. No es su propósito que su obra se vea estorbada por la falta de recursos. El ha explicado claramente nuestro deber en lo concerniente a estos puntos, a fin de que no se realice un trabajo casual y para que no se cometan errores. La porción que Dios se ha reservado no debe usarse para ningún otro propósito fuera del que él ha especificado. Que nadie se sienta libre para retener sus diezmos con el fin de usarlos según su propio juicio. No debe emplearse en caso de emergencia, ni como parezca conveniente, aun en cosas que conciernan a la obra de Dios.” Testimonies, vol. 9, págs. 246,247; parcialmente en Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, págs. 119,106.
El diezmo solamente será utilizado, no de acuerdo al juicio del que diezma, sino de acuerdo al juicio y la dirección de Dios. Los diezmos se usarán solamente para el sostén de los ministros de Dios y su ministerio, pero las ofrendas pueden usarse para comprar y difundir la verdad impresa - que es exactamente lo que la hermana White declaró en el testimonio del volúmen 4 citado anteriormente. “Los diezmos ...para el sostén del ministerio” “y las ofrendas ...para difundir la verdad impresa por toda la tierra.”
Por lo tanto, aquellos que no han estado dando el sagrado diezmo de Dios de acuerdo a sus instrucciones, sea por ignorancia o no, sino que han estado deteniéndolo y poniéndolo en otras áreas, son mayordomos infieles. ¡También son culpables de robo al defraudar a Dios, y de mal uso, malversación y desvío de este sagrado fondo para su propio uso!
“¿Retendréis de Dios lo que le pertenece? ¿Alejaréis de la tesorería la porción que Dios reclama como suya? Si lo hacéis, estaréis robando a Dios, y cada peso será imputado contra vosotros en los libros del cielo.” - Review and Herald, vol. 2, pág. 451, col. 2, 23 de dic. de 1890 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 91).
“Defraudar a Dios es el delito más grande que un hombre pueda cometer; y sin embargo este pecado está muy arraigado y extendido.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 401, col. 2, 13 de oct. de 1896 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 91).
Cuando estas personas se vuelven conscientes de su culpa ante Dios del crimen de robo, y que cada dólar de su diezmo que han desviado para su propio uso se imputa contra ellos en los libros del cielo, ¿qué deben hacer?
“...Si habéis robado a Dios, hacedle restitución hasta donde sea posible, enderezad lo pasado y luego pedid al Salvador que os perdone.” - Review and Herald, vol. 4, pág. 475, col. 1, 23 de dic. de 1902 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 103).
“El diezmo pertenece al Señor, y los que estorban sus planes serán castigados con la pérdida de su tesoro celestial, a menos que se arrepienten. No siga siendo impedida la obra por haber sido distraído el diezmo en varios conductos diferentes de aquel al cual el Señor dijo que debía ir.” - Testimonies, vol. 9, págs. 249-50; Obreros Evangélicos, pág. 239 (ver Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 107).
Negarse a hacer esta obra - negar hacer una restitución hasta donde sea posible de cualquier diezmo retenido o mal utilizado; negarse a arrepentirse por usarlo mal, y entonces negarse a obedecer completamente las instrucciones de Dios sobre a quién debemos pagar su dinero del diezmo - ¡puede ser el secreto de que nuestras oraciones no sean contestadas!
“Como dador de todas las bendiciones, Dios reclama una porción determinada de todos lo que poseemos. Esta es la provisión que él ha hecho para sostener la predicación del evangelio. Y debemos demostrar nuestro aprecio por sus dones devolviendo esto a Dios. Pero si retenemos lo que le pertenece a él, ¿cómo podemos pretender sus bendiciones? Si somos mayordomos infieles en las cosas terrenales, ¿cómo podemos esperar que él nos confíe las celestiales? Puede ser que aquí se encuentre el secreto de la oración no contestada.
“Pero el Señor, en su gran misericordia, está listo para perdonar, y dice: “Traed todos los diezmos al alfolí, y probadme ahora en esto...si no os abriré las ventanas de los cielos, y vaciaré sobre vosotros bendición que sobreabunde. Increparé también por vosotros al devorador, y no os corromperá...
“Tal ocurre con todos los demás requerimientos de Dios. Todos sus dones son prometidos a condición de la obediencia.” - Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 110-111.
Debido a que esto es verdad - que el diezmo debe consagrarse solamente para el apoyo de los ministros y su ministerio para Dios, y que las ofrendas y donativos deben usarse para otras áreas necesarias en la obra del Señor - algunos se quejan que sólo tienen suficiente dinero para el diezmo y no tienen dinero adicional para las ofrendas y donativos para Dios. Por lo tanto, razonan que necesitan usar el diezmo para estas otras cosas - tales como libros, tratados, gastos de la casas de reunión, etc. - y que si no lo hacen así, entonces otros sufrirán por falta de la verdad. Otros creen que no necesitan darle ofrendas y donativos a Dios además de su diezmo. ¿Deben tomarse estas posiciones como verdaderas? ¿Puede la necesidad anular el seguir la voluntad expresa y claramente revelada de Dios? ¡No!
“El reproche, la amonestación y la promesa de Dios se dan con lenguaje inequívoco en Malaquías 3:8: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado?” El Señor responde: “En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado”...
“Este mensaje no ha perdido nada de su fuerza. Su importancia se renueva constantemente así como los dones de Dios se renuevan constantemente. No hay dificultad para comprender cuál es nuestro deber a la luz de este mensaje dado por medio del santo profeta de Dios. No se nos ha dejado para que tropecemos en las tinieblas y la desobediencia. La verdad se declara con toda llaneza, y todos los que desean ser honrados ante Dios pueden comprenderla. El diezmo de todos nuestros ingresos es del Señor. El coloca su mano sobre la porción que ha especificado que le devolvamos, y dice: Permito que uséis de mi abundancia después de haber apartado la décima parte y haberme traído donativos y ofrendas.
“Dios pide...su diezmo...Además de esto él pide vuestros donativos y ofrendas. A nadie se obliga a presentar delante de Dios sus diezmos, donativos u ofrendas. Pero con la misma seguridad con la que se nos ha dado la palabra de Dios, él requerirá lo suyo con interés de la mano de cada ser humano. Si los hombres son infieles en devolver a Dios lo que le pertenece, si pasan por alto la comisión dada a sus mayordomos, no seguirán teniendo la bendición de lo que el Señor les ha confiado...
“Los hombres, si así lo prefieren, pueden rehusar relacionarse con su Hacedor; pueden negarse a entregarse a su servicio, y utilizar indebidamente los bienes que les fueron confiados; pueden dejar de ejercer frugalidad y abnegación, y pueden olvidar que el Señor requiere que le devuelvan una parte de lo que él les ha dado. Tales personas son mayordomos infieles.
“Un mayordomo fiel hará todo lo que puede en el servicio de Dios; su gran preocupación será la necesidad del mundo. Comprenderá que el mensaje de verdad debe predicarse, no sólo en su propio vecindario sino en las regiones más alejadas. Cuando los hombres tienen este espíritu, el amor a la verdad y la santificación que recibirán mediante la verdad borrarán la avaricia, el engaño y toda clase de falta de honradez.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 1-2, 1 de dic. de 1896 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, págs. 87-88).
Sí, se requerirá de abnegación para usar el diezmo solamente para lo que Dios ha especificado que debe usarse. También se requerirá de abnegación y sacrificio para darle a Dios las ofrendas y donativos, por encima y más allá del diezmo. Pero ¡qué bendición se realizará cuando damos de manera altruista! Además de esto, también podremos ver que la verdad es esparcida por todas partes, sabiendo que hemos hecho una parte en llevar hacia adelante la obra de Dios en la tierra.
Antiguamente, el pueblo de Dios consagró entre una cuarta parte (Patriarcas y Profetas, p. 566) y una tercera parte (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 375, 546) de todos sus ingresos para apoyar a los ministros de Dios y su causa, y fueron grandemente bendecidos al hacer esto. El pueblo de Dios en la actualidad también podría experimentar un amor mayor, regocijo y santificación por medio de la verdad si hicieran también lo mismo--poniendo la voluntad de Dios y su causa primero sobre su propia voluntad y causa.
Es por esto que Pablo, después que la iglesia hubo disfrutado de las bendiciones del sábado, séptimo día, les requirió que pusieran aparte el dinero de Dios en domingo,- el primer día o el comienzo de la semana. Al hacer esto, Dios y su causa fueron puestos en primer lugar antes que se hiciera cualquier otro gasto durante esa nueva semana (vea 1 Cor. 16:1-2, Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 85; Counsels on Sabbath School Work, p. 130). ¡Si el pueblo de Dios de hoy también comprendiera que “su primer deber se refiere a Dios” (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 99), y siempre hiciera su primera prioridad el darle su dinero a Dios en diezmos, ofrendas y donativos antes de dividir el resto de su dinero para otras necesidades, entonces también se realizarían las mismas bendiciones que tuvo el pueblo de Dios en el pasado, y también podrían dar más a Dios y a su obra!
“Sólo unos pocos consideran las obligaciones que Dios les ha impuesto de hacer que su principal ocupación consista en suplir las necesidades de su causa, y de atender sus propios deseos en último término.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 378.
“Debemos recordar que somos socios con Dios. Su obra y su causa exigen la primera consideración.” - Manuscrito 13, 1896 (Our High Calling (OHC), pág. 194).
“Tesoros son aquellas cosas que absorben la mente, y captan la atención excluyendo a Dios y a la verdad...Aquellos que estén listos y dispuestos para invertir en la causa de Dios, sus esfuerzos por adquirir dinero serán bendecidos.” - Review and Herald, vol. 2, pág. 248, col. 1, 18 de sept. de 1888 (OHC, pág. 194).
“Toda nuestra influencia pertenece a Dios. Todo lo que adquirimos ha de ser usado para su gloria. Toda la propiedad que el Señor nos ha confiado ha de ser mantenida sobre el altar de Dios, para serle devuelta de nuevo. Estamos decidiendo nuestro propio destino. Quiera el Señor ayudarnos a todos a ser sabios para la eternidad.” - Testimonios para los Ministros, pág. 147 (20 de agosto de 1890).
“Cuando nos consagramos en los asuntos del reino de Dios, él cuidará de nuestros asuntos.” - Carta 8, 1873 (OHC 196).
“Dad lo que podéis ahora, y a medida que colaboráis con Cristo vuestra mano se abrirá para impartir aún más. Dios volverá a llenar más vuestra mano para que el tesoro de la verdad puede ser llevado a muchas almas. El os dará para que vosotros podáis dar a otros.” - Review and Herald, vol. 4, pág. 360, col. 2, 10 de dic. de 1901 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 54).
Según hemos presentado claramente las instrucciones que el mismo Dios ha dado respecto a dónde y a quién debe dedicarse su sagrado dinero del diezmo para apoyar y sostener, y exactamente a dónde y a quién no debe dedicarse su diezmo para apoyar y sostener, ¿qué exactamente Dios considera en la actualidad como su tesorería o alfolí en esta tierra para sus diezmos y ofrendas?
El liderato de la iglesia ha declarado que “existe un sólo lugar para depositar los diezmos del Señor: el almacén de la iglesia. Para los adventistas, ningún otro uso del diezmo es admisible” (Adventist Review, 3 de marzo de 1988, pág. 11). ¡Los ministros también les dicen a sus miembros que aunque la iglesia malversó y perdió una gran suma del dinero de Dios en el asunto de Davenport (vea la contraportada de Adventist Review, 8 de abril de 1982); y aunque la iglesia ha invertido el dinero de Dios en acciones y bonos (en cualquier lugar, desde compañías que hacen equipos de guerra y químicos, hasta en tiendas que hacen negocio con licores - vea el portafolio de inversiones de 1983 de la CG), y ha perdido una gran suma del dinero de Dios en la caída de la bolsa de valores (vea Adventist Review, 28 de abril de 1988, pág. 7); y aunque la iglesia ha estado usando este sagrado dinero para apoyar el Concilio Nacional de Iglesias y el Concilio Mundial de Iglesias desde 1959 (para documentos,escriba), los que a su vez usan este dinero para llevar adelante el terrorismo y la matanza de misioneros cristianos (para documentos, escriba); sin embargo todavía declaran que Dios espera que las personas traigan todos sus diezmos y ofrendas a la iglesia!
De hecho, les enseñan a las personas a no preocuparse en lo más mínimo, porque Dios vigilará divinamente cada centavo y lo protegerá de ir a apoyar la apostasía y la corrupción, o de que se pierda en otros esquemas de inversión.
Pero, ¿de quién eran los centavos que Dios supuestamente debió vigilar divinamente, que se perdieron en el envolvimiento de la iglesia en el asunto de Davenport? Se informó una pérdida de más de $878,000 (vea la contraportada de Adventist Review, 8 de abril de 1982), y una gran porción más (una fuente impresa estimó entre $21-42 millones) no fue reportada por la iglesia. ¿De quién eran los centavos que Dios supuestamente debió vigilar divinamente, que se perdieron por el envolvimiento de la iglesia en el mercado de acciones en 1968, cuando la iglesia informó pérdidas de $44,006.73; o en 1969 - las pérdidas fueron de $966,130.96; o en 1970 - las pérdidas fueron de $1,769,105.36; o en 1971- las pérdidas fueron de $1,282,611.94; o en 1972 - las pérdidas de $1,034,022.49; o en 1973 - las pérdidas fueron de $2,053,298.42? (vea las minutas de “REPORT OF THE SUB-COMITEE ON CONFERENCE ORGANIZATION AND FINANCE.” Nota - estas son las pérdidas informadas ¡en sólo una de las conferencias bajo la Conferencia General! Todavía no se ha revelado abiertamente cuánto más se ha perdido en otras conferencias). O ¿de quién eran los centavos que Dios supuestamente debió vigilar divinamente, que se perdieron en 1987 en la caída del mercado de acciones en el lunes negro? La iglesia informó una pérdida de $47,000,000 (vea Adventist Review, 28 de abril de 1988, pág. 7). Por lo tanto, ¿estuvieron divinamente protegidos de perderse los centavos de aquellos que dieron el dinero de diezmos y ofrendas del Señor en la iglesia? ¡No! ¡Nada de este dinero sagrado estuvo divinamente protegido, aún si nos remontamos al 1870!
“Se han despilfarrado los medios que se habían consagrado a Dios para adelantar su causa. Las familias pobres, que habían experimentado las influencias santificadoras de la verdad y quiénes por consiguiente la apreciaron y se sintieron agradecidos a Dios por ésto, han pensado que podrían y deberían privarse incluso de las necesidades de la vida para traer sus ofrendas a la tesorería del Señor. Algunos se han privado de artículos de vestir que realmente necesitaban para sentirse cómodos. Otros, han vendido su única vaca y de esta manera han dedicado a Dios los medios que recibieron. Con sinceridad en sus almas y con muchas lágrimas de gratitud porque era su privilegio hacer esto para la causa de Dios, se han postrado ante el Señor con su ofrenda y han invocado su bendición sobre ésta cuando la enviaron adelante, orando para que pudiera ser el medio para llevar el conocimiento de la verdad a las almas que están en la oscuridad. Los recursos dedicados de esta manera no siempre se han destinado como designaron los donantes desprendidos. Hombres codiciosos y egoístas que no tienen un espíritu de abnegación o desprendimiento, han manejado infielmente los medios traídos a la tesorería...Su administración imprudente y no consagrada ha despilfarrado y esparcido los recursos que se habían consagrado a Dios con oraciones y lágrimas.” - Testimonies, vol. 2, pág. 518.
Así que enseñar o creer que Dios protegerá divinamente cada centavo de perderse, cuando ese dinero sagrado se da a una iglesia que tiene un registro probado de administración imprudente y de pérdida de este dinero, y de desviarlo bajo las instrucciones de Satanás por los canales incorrectos (Testimonios para los Ministros, p. 397), ¡no es sino una presunción e ingenuidad!
Los ministros también enseñan que aun cuando Dios no vigile divinamente este dinero, la iglesia todavía es la única tesorería de Dios; y si este sagrado dinero se usara de manera incorrecta, aún los miembros no son responsables porque su responsabilidad terminó cuando dieron su dinero a la iglesia.
Pero ¿es esto lo que Dios realmente espera de su pueblo? ¿Es esto realmente lo que Dios enseña? ¿Es la iglesia la única tesorería o alfolí de Dios? Para conocer sobre esto, debemos descubrir primero cuál es el verdadero propósito y la función de la tesorería o alfolí de Dios.
“La gran obra misionera en favor de la salvación de las almas debe proseguir avanzando. Mediante el diezmo, los donativos y las ofrendas, Dios ha establecido una amplia provisión para su obra. Se propone que el ministerio del Evangelio sea plenamente sustentado. Reclama el diezmo como suyo, y éste siempre debería considerarse como una reserva sagrada que debe colocarse en su tesorería para el beneficio de su causa, para el adelanto de su obra, para enviar sus mensajeros a “los lugares más allá”, hasta los últimos rincones de la tierra.” - Review and Herald, vol. 3, pág. 419, col. 2, 8 de dic. de 1896 (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 76).
“...la tesorería que Dios ha designado para sostener a los ministros en el campo...” - Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).
“la tesorería del Señor para el sostenimiento de los ministros y de los misioneros, que están abriendo las Escrituras ante la gente y trabajando de casa en casa.” - Testimonies, vol. 9, pág. 52.
“Por lo tanto, la obra de Dios en nuestro mundo será llevada hacia adelante. Los mayordomos fieles deben poner el dinero del Señor en su tesorería para que puedan enviarse obreros a todas partes del mundo.” - Testimonies, vol. 9, pág. 59.
“El dinero de su tesorería debe ser empleado en fortalecer la obra por el mundo.” - Obreros Evangélicos, pág. 470.
“¿Queréis, como no lo habéis hecho antes, aprender las preciosas lecciones de hacer donativos al Señor poniendo en la tesorería parte de lo que él os ha dado generosamente para vuestro gozo? Sea lo que fuere que hayáis recibido,devolved una porción al Dador como ofrenda de gratitud. También debería entregarse una parte a la tesorería para obra misionera tanto en el país como en el extranjero.” - Youth Instructor, pág. 292, col. 2, 26 de ago. de 1897 (Mensajes para los Jóvenes, pág. 304).
“...a fin de ser colocado en su tesorería para beneficio de la causa de Dios.” - Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 300.
“(Dios) Se reserva esta porción a fin de que siempre que afluyan recursos a su tesorería y se pueda comunicar la luz de la verdad a los que están cerca y a los que están lejos.” - Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 37.
Así que la tesorería o el alfolí de Dios debe proporcionar los medios a usarse para llevar adelante, para avanzar y para construir la obra de Dios; para beneficiar su causa; para sostener y enviar a sus mensajeros y misioneros lejos y cerca; y para llevar y esparcir la luz de la verdad por todo el mundo. Por lo tanto, esta tesorería o alfolí de Dios es el lugar donde pueden encontrarse y obtenerse los diezmos de Dios y las ofrendas, para proporcionar el dinero de Dios a aquellas personas o instituciones que están haciendo su voluntad.
Muchos han sido llevados a creer que sólo la sede central de la iglesia es donde se encuentra la tesorería o el alfolí de Dios. Por lo tanto, debe darse todo el dinero a la iglesia para construir y adelantar la causa de Dios y terminar su obra; aunque la sede central de la iglesia esté empleando mal este dinero para sus propios propósitos o perdiéndose en otras áreas de intriga, en lugar de usarlo para edificar la causa de Dios y terminar su obra en la tierra. Pero observando el propósito y la función de la tesorería o el alfolí de Dios, se ve que el pueblo de Dios, individualmente, puede ser el lugar donde puede encontrarse la tesorería o el alfolí de Dios - el lugar donde puede obtenerse los diezmos y las ofrendas para proporcionar el dinero de Dios a aquellas personas o instituciones que estén haciendo su voluntad.
¿Es cierto esto? ¿Puede el pueblo de Dios, individualmente, ser el lugar donde se encuentra la tesorería o el alfolí de Dios, y entonces dar sus diezmos y ofrendas directamente a los ministros de Dios y/o en otras áreas de su obra - desviándolo completamente de la sede central la iglesia, que está empleando mal este dinero sagrado - y aún no ser culpable de retener este dinero de la tesorería o alfolí de Dios? ¡SI!
“Todos pueden sentir que son capaces de hacer una parte para llevar a cabo la preciosa obra de salvación. Cada hombre, mujer y joven puede llegar a ser un tesorero del Señor y un agente para satisfacer las demandas de la tesorería. Dice el apóstol: ‘Cada uno de vosotros aparte en su casa, guardando lo que por la bondad de Dios pudiere.’” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 367-68.
“Se me había presentado durante años que debía apropiarme de mi diezmo para ayudar a los ministros blancos y negros que eran descuidados, y que no recibían fondos suficientes para sostener adecuadamente a sus familias...y he hecho esto en varios casos...Si han habido casos donde nuestras hermanas han destinado su diezmo para sostener a los ministros que trabajan para la gente negra en el Sur, que cada hombre que sea sabio se mantenga en paz.
“Yo misma he destinado mi diezmo a los casos más necesitados que he tenido aviso. He sido instruída para que haga esto; y mientras el dinero no sea retenido de la tesorería de Señor, no es una cuestión de la que deba comentarse...
“Algunos casos han sido mantenidos ante mí durante años, y he suplido sus necesidades con el diezmo cuando Dios me instruyó que lo hiciera. Y si alguna persona me dijera: hermana White, ¿usted destinaría mi diezmo donde sabe que es de mayor necesidad?, yo le diría: sí, lo haré; y ya lo he hecho así. Yo he encomendado a esas hermanas que han puesto su diezmo donde sea de mayor necesidad para ayudar a hacer una obra que no se estaba haciendo...
“Le envié este asunto a usted (pastor Watson) para que no cometa un error. Las circunstancias alteran los casos. No aconsejaría a nadie a que haga la práctica de recolectar el dinero del diezmo. Pero durante años han habido y existen personas que han perdido su confianza en la apropiación del diezmo (por la Conferencia General), que ha puesto su diezmo en mis manos diciendo que si no lo tomo, ellos mismos lo destinarán a las familias de ministros más necesitadas que encuentren. Yo he tomado el dinero, le he dado un recibo por él, y les he dicho cómo fue destinado.” - Carta 267, 22 de ene. de 1905 (SpM Collection, págs. 215-16).
“El pueblo a quien Dios ha dado sus medios son sumisos solamente a él. Es su privilegio dar ayuda directa y asistencia a las misiones.” - Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, pág. 177).
Por lo tanto, ¡no existe ningún canal regular, línea o forma a través de la que debe atravesar el sagrado diezmo del Señor y sus ofrendas! Todos los diezmos y ofrendas no han de manejarse por la organización o sede central de la iglesia como los líderes y ministros le han estado enseñando al pueblo durante años, y así deteniendo eficazmente la obra del Señor en todas partes. ¡Pero cada persona tiene la responsabilidad individual de invertir este dinero por sí mismos, y son responsables por quién recibe este dinero! ¡Si apoyan y sostienen personas y/o iglesias corruptas, apóstatas y no sanctificadas, “están haciendo el trabajo de Satanás” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, p. 15), y son responsables de mantener y extender la apostasía, el pecado y la corrupción!
¡NO HAY NINGÚN CANAL REGULAR AL CUAL DEBE PAGÁRSELE LOS DIEZMO Y LAS OFRENDAS!
“El Señor no ha especificado algún canal regular a través del que deben pasar los recursos.” - Spalding-Magan Collection, pág. 498 (15 de ago. de 1898).
“...en referencia a nuestra asociación, se ha repetido una y otra vez que ella es la voz de Dios, y por lo tanto todo debe referirse a la Asociación.
"Aquí todas las salidas están bloqueadas. Y la obra llevada a cabo en todos los campos demanda un curso de acción completamente diferente al que hemos tenido. Hemos escuchado hablar suficiente y abundantemente acerca de que “todo debe seguir alrededor de la manera regular”. Cuando veamos que las líneas regulares sean alteradas, purificadas y refinadas, cuando el molde del Dios de los cielos esté sobre las líneas regulares, entonces nuestro trabajo es establecer las líneas regulares...
“Ahí no debería haber ningún hombre que tenga el derecho de alzar su mano y decir: No, usted no puede ir allá; nosotros no lo apoyaremos si usted va allá. ¿Por qué? ¿Qué tiene que ver usted con el sostenimiento? ¿Han creado ellos (líderes de la conferencia) los medios? Los medios provienen de las personas, y de ellos son los campos que han sido destituidos. La voz de Dios me ha dicho que les instruya (a los obreros que edifican en la causa de Dios) a que vayan al pueblo y les hablen de sus necesidades, y que reunan a todas las personas para que trabajen sólo donde puedan encontrar un lugar para trabajar, para que edifiquen la obra en cada lugar que puedan.” - Manuscrito 43, abril, 1901 (SpM Collection, págs. 163,168).
¡TODOS LOS DIEZMOS Y LAS OFRENDAS NO HAN DE SER MANEJADOS POR LA IGLESIA!
“Dios me ha dado un mensaje para los hombres que están llevando grandes responsabilidades en Washington y en otros centros de la obra...El Señor trabaja a través de varias agencias...Todos los recursos no han de ser manejados por una agencia u organización. Hay mucho negocio que ha de ser hecho escrupulosamente para la causa de Dios...
“A aquellos en nuestras conferencias que se sintieron autorizados para prohibir la recolección de recursos en ciertos territorios, les digo ahora: Este asunto se me ha presentado una y otra vez. Presento ahora mi testimonio en el nombre del Señor a quienes están involucrados. Dondequiera que ustedes estén, detengan sus prohibiciones. La obra del Señor no debe ser impedida de esa manera...Esta prodigiosa carga de responsabilidad que algunos suponen que Dios ha puesto sobre ellos con su posición oficial, nunca ha sido colocada sobre ellos. Si los hombres hubieran estado de pie libres en la alta plataforma de la verdad, nunca hubieran aceptado la responsabilidad de inventar normas y regulaciones que impiden y restringen a los obreros escogidos de Dios en su trabajo...” - Carta 32a,6 de ene. de 1908 “To Those Bearing Responsabilities in Washington and Other Centers” (SpM Collection, págs. 419, 421-22, vea también MR #1445, donde este testimonio ha sido grandemente cambiado y alterado).
“Dios quiera que las voces que se han levantado rápidamente para decir que todo el dinero invertido en la obra debe pasar a través del canal designado en Battle Creek (sede central de la CG) no sean escuchadas.” - Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, págs. 176-77).
¡CADA UNO ES RESPONSABLE INDIVIDUALMENTE DE DAR EL DINERO DE DIOS DONDE SEA MÁS NECESARIO PARA CONSTRUIR LA OBRA DE DIOS!
“Durante años se ha seguido la misma rutina, la misma ‘manera regular’ de trabajar, y la obra de Dios ha sido impedida grandemente...
“Dios llama a un reavivamiento y a una reforma. Las ‘líneas regulares’ no han hecho el trabajo que Dios desea ver cumplido. Permítase que el reavivamiento [y] la reforma hagan cambios constantes. Se ha hecho algo en esta línea, pero que no se permita que la obra se detenga aquí. ¡No! Permítase que cada yugo sea roto. Permítase que los hombres despierten a la comprensión de que tienen una responsabilidad individual.
“La presente actuación es suficiente demostrar a todos los que tienen el verdadero espíritu misionero que ‘las líneas regulares’ han probado ser un fracaso y una trampa. Dios, ayudando a su pueblo, el círculo de reyes que se atreven a tomar tales grandes responsabilidades, no deben ejercer otra vez su poder no santificado en las llamadas ‘líneas regulares’”. - Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, pág. 175).
“El Señor nos ha hecho sus mayordomos. El ha puesto sus recursos en nuestras manos para una fiel distribución. Él nos pide que le demos lo que es suyo.” - Testimonies, vol. 9, pág. 51.
“El Señor nos ha hecho individualmente sus mayordomos. Cada uno de nosotros tiene una solemne responsabilidad de invertir estos medios por nosotros mismos... Dios no ha puesto sobre usted la carga de preguntarle a la conferencia, o a cualquier consejo de hombres si puede usar sus recursos cuando usted crea conveniente para adelantar la obra de Dios.” - Special Testimonies for Battle Creek, págs. 41-42.
¡SOMOS RESPONSABLES INDIVIDUALMENTE POR QUIÉNES SOSTENEMOS!
“En el mundo hay tan sólo dos lugares donde podemos depositar nuestros tesoros: en la tesorería de Dios o en la de Satanás; y todo lo que no se dedica al servicio de Dios se pone en el lado de Satanás, y va a fortalecer su causa.” - Testimonies, vol. 6, pág. 448; Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 39.
“Las iglesias deben despertar. Los miembros deben despertar de su sueño y comenzar a preguntar: ¿Cómo está usándose el dinero que pusimos en la tesorería? El Señor desea que se haga una búsqueda minuciosa. ¿Están todos satisfechos con la historia de la obra durante los últimos quince años? ¿Dónde está la evidencia del trabajo en sociedad con Dios? ¿Dónde se ha escuchado a través de las iglesias la oración por la ayuda del Espíritu Santo? Nos apartamos de la escena insatisfechos y descorazonados.” - Kress Collection, pág. 120 (26 de junio de 1900).
“Pesan terribles ayes sobre los que predican la verdad, pero no son santificados por ella, y también sobre aquellos que consienten en recibir y sostener a los no santificados para que ministren en palabra y doctrina.” - Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 90.
“...Si Dios pronuncia un ay sobre aquellos que están llamados a predicar la verdad y se niegan a obedecer, un ay más grave descansa sobre aquellos que toman sobre sí esta sagrada obra sin manos limpias y corazones puros. Así como hay ayes para aquellos que predican la verdad mientras su corazón y su vida no están santificados, también hay ayes sobre aquellos que reciben y mantienen a los no santificados en la posición que no debieran ocupar...” - Testimonies, vol. 2, pág. 552.
Así que Dios nos ha hecho individualmente sus mayordomos sobre sus diezmos y ofrendas, y no podemos venderle o pasarle nuestra mayordomía a nadie o a cualquier iglesia (vea TM 361-62). ¡Somos responsables individualmente ante el mismo Dios de invertir estos medios por nosotros mismos, y somos responsables de quiénes reciben este dinero! Si damos dinero a las iglesias en apostasía y corrupción, o a quienes están enseñando el error, o a aquellos que están envueltos en el fanatismo o en otras áreas de Satanás, entonces somos hallados culpables ante Dios de promover y adelantar la apostasía, la corrupción, las enseñanzas erróneas, el fanatismo, y cualquier otra área de la causa de Satanás.
Dios nos ha hecho a cada uno de nosotros sus confiados mayordomos. Por lo tanto, se nos tiene individualmente como responsables de dónde damos el dinero sagrado de Dios y a quién éste va a sostener. Y nadie - ni aún la iglesia - tiene la autoridad para decirnos algo diferente. ¡El dinero pertenece al Señor, y no a la iglesia ni a su liderato!
Los líderes judíos fueron unos maestros en conseguir que sus miembros de iglesia creyeran que no era su deber individual el llevar a cabo sus propias convicciones con relación al dinero de Dios. Pero, como una norma, ellos debían pagar sus diezmos, ofrendas y donativos al sistema eclesiástico, y entonces dejaron que sus líderes controlaran dónde debía ir este dinero.
“Los gobernantes judíos reconocieron la obligación de pagar el diezmo, y esto estaba bien; pero no dejaban a la gente libre para ejecutar sus propias convicciones del deber. Habían trazado reglas arbitrarias...” - El Deseado de Todas las Gentes, pág. 569.
¿No están practicándose hoy las mismas reglas arbitrarias y esquemas engañosos por el liderato de la iglesia, enseñando que ningún miembro de iglesia tiene el derecho de enviar sus diezmos y ofrendas directamente a nadie más que a la iglesia o aquellos aprobados por el comité de la conferencia? ¡SI! Mientras que solamente lo opuesto es la verdad.
Dios ha revelado claramente que nadie debe pasarle a la iglesia su propia responsabilidad individual de mayordomía sobre el dinero de Dios. Si lo hicieran, aun cuando le indicaran claramente a los líderes adónde exactamente quisieran que este dinero fuera enviado y para qué debiera usarse, éste todavía podría emplearse y usarse mal.
“Cuando recibí la carta del hermano Haskell explicándome que usted había detenido el dinero que nosotros necesitábamos tanto, quisiera preguntarle, mi hermano: ¿Qué derecho tenía usted para hacer esto?...de que no se permitió que mil (dólares) llegaran al objetivo para el que fueron prometidos, sino que debieron detenerse en la Pacific Press. ¿Quién ha sido su consejero en este movimiento? ¿No son responsables ante Dios los individuos que prometieron el dinero? ¿No debiera dejarse al hombre libre cuando es movido por el Espíritu de Dios para que ponga sus recursos donde crea conveniente?...
“El Señor no ha dado órdenes a ningún hombre para que desvíe el dinero del canal por el que debe ir. ¿Quién es dueño de los hombres: la Conferencia General, o la Pacific Press? ¿Quién ha escuchado la voz de Dios dirigiendo que esto medios deben desviarse hacia otros canales?...Permítase que el dinero que viene de aquellos a quienes Dios ha hecho sus mayordomos que sea recibido y tratado como una sagrada ofrenda, y dirigido donde fue designado...¿Por qué quieren los hombres interponer sus propias maneras e ideas para frustrar los propósitos de Dios?
“Mi corazón se ha enfermado con esta administración...Ahora puedo entender más claramente la luz que me fue dada cuando mi esposo estuvo tan débil en Greenville, Michigan. Aquella fue el comienzo de las directrices divinas acerca de los recursos. Se me mostró que el Señor nos tendrá a mi y a mi esposo independientes de todas nuestras instituciones en asuntos financieros...Dios nos enseñará cómo disponer de los medios que traerá a nuestra posesión para ser usados para a su propia gloria...Fui advertida de no pasar la responsabilidad de mi mayordomía a cualquier institución u organización; cuando vea las necesidades de la causa en sus varias ramas, entonces debo actuar, aunque mis hermanos no disciernan la necesidad como yo la vi. Si reclamara a los hombres en posiciones de responsabilidad, aún por los medios que Dios me había encomendado...estos hermanos aconsejarían desviar esos medios por otros canales...Me sentí ansiosa por cuán poca seguridad habría si dejara que mi hermanos llevaran mi responsabilidad...
“Pero gracias a Dios por la luz que me ha dado; le pondré atención y me esforzaré por ser un mayordomo fiel.” - Carta 41, 6 de mayo de 1894 (1888 Materials, vol. 3, págs. 1234-38).
Ninguno de nosotros debe permitirle a cualquiera, incluso al ministro o al presidente de la conferencia, que nos diga que no podemos enviar el dinero de Dios donde él nos ha mostrado que debe ir. Si hacemos esto, y permitimos que otro se interponga entre nosotros y el deber que Dios ha especificado que debemos seguir, ¡entonces caminamos fuera de la verdadera plataforma de Dios y caminamos hacia la de Satanás!
“Repetidas veces se me ha encargado que dijera a nuestro pueblo: Poned en Dios vuestra confianza y vuestra fe. No dejéis a ningún hombre falible el cuidado de definir vuestro deber...es únicamente de Dios de quien debe esperarse la comprensión del deber individual...Pero cuando una persona permite que otra se interponga entre ella y el deber que Dios le asignó, confiando en el hombre y tomándolo como guía, entonces desciende de la verdadera plataforma para colocarse en una falsa y peligrosa. Un hombre tal, en vez de crecer y desarrollarse, perderá su espiritualidad.” - Testimonies, vol. 9, págs. 279-80 (3 de oct. de 1907).
Satanás no quiere que el pueblo de Dios entienda claramente estas cosas, porque quiere que el dinero de Dios sea retenido en sus propias filas para que la verdad no pueda ir hacia adelante con poder y terminar la obra. Así muchas almas preciosas permanecerán cautivas en la apostasía, la corrupción y pecado, en lugar de librarse de la esclavitud de Satanás.
“‘Debemos (Satanás y sus ángeles) hacer todo lo que podamos para impedir que los que trabajan en la causa de Dios obtengan medios para usar contra nosotros. Mantened el dinero en nuestras filas. Cuanto más medios obtengan ellos, más perjudicarán nuestro reino arrebatándonos nuestros súbditos.’” - Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 160; también en Testimonios para los Ministros, p. 474.
Ya se han discutido algunas de las tácticas usadas por el diablo y sus agentes para impedir que el dinero de Dios cause daño a su reino de maldad. Como por ejemplo, lograr poner el diezmo en otras áreas en vez de donde Dios designó que fuera; la creencia de que nadie tiene la responsabilidad individual de invertir por sí mismos estos medios sagrados actuando independiente de la iglesia; y descarriando a otros para que crean que deben continuar sosteniendo a la iglesia en su apostasía y corrupción contra Dios, y en su malversación y mal uso del dinero sagrado de Dios en la bolsa de valores y en otras áreas.
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